Turismo y medio ambiente

Si nos ponemos a hacer una especie de reflexión, nos encontramos con que existen muy pocas actividades que directamente dependan del paisaje como sucede en el caso del turismo, aún cuando se deban hacer ajustes de agua, contratar electricidad, entre otros. 

El turismo no es más que una actividad que se encuentra vinculada estrechamente al conjunto de recursos que puede ofrecer el entorno y que pueden ser aprobados para la producción de bienes y servicios finales. Pero, de igual manera, dicha actividad incide de manera directa en el agotamiento de los diversos recursos naturales que se encuentran  incorporados en tales bienes de capital, como también en la alteración de los paisajes conjuntamente con la degradación de la capacidad de asimilación de residuos con la que cuenta la naturaleza. 

Enmarcados en la actividad turística, está encuentra una particular relación con el entorno pues debe emplear el paisaje como un recurso que constituye su materia prima, la cual tiene como propiedad la imposibilidad del desplazamiento. En otras palabras, se trata de elementos fijos que se encuentran en el espacio biofísico, siendo esta la razón por la que se haga referencia en el turismo de un consumo ‘in situ’, ya que las actividades turísticas han de ser realizadas en el mismo sitio. De esta manera, se puede entender que el funcionamiento de la actividad turística depende directamente de la calidad y del estado en que se encuentre el paisaje, considerando que el desarrollo del mismo se encuentra implícito en la protección del equilibrio del entorno.

Pero ello en realidad no se ha presentado tan acorde como lo hemos planteado, ya que el auge y crecimiento del turismo a nivel internacional ha traído consigo innumerables problemas, sobre todo si se trata del impacto que se ha generado en la relación naturaleza-sociedad. 

Su desmedido y acelerado desarrollo ha acarreado consigo, si bien, impactos económicos bastantes positivos, a su vez la inserción de modelos turísticos que no son exactamente los más adecuados ha conducido a que tal actividad económica pase a ser una depredadora de los recursos y además del entorno. 

En el caso de los países que económicamente son menos favorecidos, el turismo se constituye como una importante fuente de ingresos, pero de la misma manera ha provocado importantes modificaciones del medio ambiente, socioeconómicas, y además del deterioro de los recursos, siendo éstos en determinados casos inestables y frágiles, dando pie a la pérdida de los valores naturales. 

Es por ello, que un excesivo desarrollo de la oferta turística podría dar lugar a altos niveles de entropía desvirtuando la propia oferta y haciendo de los destinos turísticos los menos llamativos. Resulta de gran importancia tomar en consideración que cuando se trata de impactos ambientales, estos no solamente suelen ser negativos, ya que de a acuerdo a la norma ISO 14001:2004, de Sistemas de Gestión Ambiental, el Impacto Ambiental se encuentra definido como cualquier cambio en el medio ambiente, sea adverso o beneficioso, como resultado total o parcial de los aspectos ambientales de una organización; entendiendo aspecto ambiental como el elemento de las actividades, productos o servicios que puede interactuar con el medio ambiente.